El Dortmund le regala un último baile a Lopetegui

Los alemanes superan al son de Bellingham a un Sevilla muy endeble en defensa

Era una noche especial y se notaba en el ambiente. La afición cantó desde el inicio y parecía más volcada que nunca con el equipo. La sombra de la más que probable destitución de Julen Lopetegui sobrevolaba el Ramón Sánchez-Pizjuán y parecía que los sevillistas querían dar una buena despedida al técnico vasco aprovechando la Champions League.

El Sevilla FC empezó con algunos fallos y los primeros ruidos de escepticismo aparecieron en la afición… hasta el minuto nueve. Todos los malos presagios se veían incrementados por el gol de Raphael Guerreiro que entró por la banda izquierda en el área como si tuviera las llaves y las escrituras de los dominios de Bono. Todo comenzó mal.

Cabe decir que los locales no le perdieron la cara al juego, pero tenían muchas pérdidas innecesarias. El Dortmund, por su parte, creaba peligro con solo mirar. Los alemanes tienen en ataque hombres de enorme calidad que disfrutaron de lo lindo con la frágil defensa del Sevilla.

Tanto para lo bueno como para lo malo, la cara destacada del Sevilla fue Youssef En-Nesyri. Tuvo en el primer cuarto de hora una doble ocasión clarísima después de un maravilloso pase de Joan Jordán, pero la puntería del marroquí está desafinada. Su mejor jugada en la primera parte fue correr a defender una contra de tres contra cero del Borussia para ser expulsado y, después, indultado por el VAR.

Cuando mejor estaba el Sevilla, mejor movía la pelota y más se acercaba a portería, un estelar Jude Bellingham con gran agilidad y sin mucha oposición ponía el 0-2. Dos minutos despúes, Moukoko se quedó solo ante Bono y el rechace lo metió Adeyemi. 0-3 a favor del Dortmund para irse al descanso. Todo seguía mal.

Brotes verdes que quedaron en nada

La segunda parte comenzó con cambios y una buena noticia, al menos, para el Sevilla. Un saque de esquina en el 51′ acabó rematado por En-Ensyri -por fin- entre los tres palos y batiendo a Meyer. Explosión de júbilo en Nervión que casi arruina Moukoko con una carrera maradoniana donde dejó atrás a todos los jugadores del Sevilla. Solo Bono pudo pararlo.

Los problemas del Sevilla en ataque, en ocasiones son casi tan flagrantes como su debilidad en defensa. Una contra perfecta acabó un pase al hueco de Lamela -que se lo pensó demasiado- y un Telles que ni acabó de tirar ni acabó de pasar.

Lopetegui siguió moviendo el banco y cambió a un desaparecido Isco y a Rakitic por Delaney y el Papu en busca de más fortaleza en el medio y claridad arriba. La mejoría se notó, especialmente por parte del argentino, que asumió el papel protagonista. Condujo varios ataques que acabaron en acercamientos a la meta de Meyer.

Pero el Dortmund no dejó de tirar hacia arriba, aunque con menos claridad que en la primera parte. Los alemanes parecieron bajar una marcha en todos los sentidos. Entre el ímpetu sevillista y la aparente bajada de rendimiento, el Sevilla ganó metros en el campo. Pero con poco, Malen puso un centro que Brandt remató de cabeza y certificó la goleada. Todo acabó mal.

Todavía puso ser mayor (o menor) la goleada, pero el marcador no se movió. El pitido final dio pie a una pitada y cánticos contra la directiva y a una sonora ovación para Julen Lopetegui y cánticos en homenaje al entrenador que hizo historia. Al vasco, su último baile se lo regaló el Borussia Dortmund en forma de goleada y solo un milagro haría que se sentase en el banquillo ante el Athletic.

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